miércoles, 29 de junio de 2011
Ravenloft en estado puro
Gracias a el blog pude entrar en contacto con Tarus, uno de los administradores de A Taberna do Roleiro y Jan Cantor y ser invitado a una partida de una sesión en Ravenloft.
Menos mal , porque el mono de rol ya me acompañaba como un fiel amigo y a veces tiraba un d20 para superar dificultades en mi vida diaria.
Ravenloft es una ambientación que aprecio especialmente , no porque la haya jugado tal y como viene (aunque si que ambienté un par de partidas antidiluvianas copiando descaradamente detalles como las Brumas ), ni tenga mucho material de la misma .
Ya en los tiempos de AD&D 2ª edición, cuando adquirí el Vademecum de campaña, me di cuenta de las posibilidades del setting como un medio para dotar de más entidad a las ambientaciones de fantasía medieval. El horror gótico y el terror sobrenatural , en su justa medida (que creo que está lejos de lo cansinos que me parecen los Vampiros que saturan la fantasía actual) , le aportan un toque especial a cualquier partida de D&D. Además de gustarme el concepto general te ofrece muchas "micro-ambientaciones" dentro de ella, puesto que cada dominio ( y hay unos cuantos) tiene elementos y peculiaridades que diferencian su idiosincrasia de la del resto.
Ante los jugadores en Ravenloft, se presenta un paisaje por todos conocido gracias a las novelas, el cine de terror o los cuentos infantiles; es fácil que se "metan" en la ambientación , participen más de ella y el DM tenga una parte de su labor ganada de antemano.
Antes de la partida el DM nos recomendó hacernos el pj usando las clases del Masque of the Red Death , una ambientación compatible con Ravenloft y que traslada la acción al mundo real a finales del siglo XIX ; un mundo real que se ha visto afectado y cambiado por la presencia de un gran mal llamado "la muerte roja". Muy interesante el suplemento.(armas de fuego , mucho sombrero y anteojos) y más acorde con el dominio en el que íbamos a jugar.
La partida estaría ambientada en Dementlieu , un dominio de Ravenloft parecido a la Francia pre revolucionaria y que no tiene, en principio , elementos sobrenaturales.
Yo me hice un criminal bastante similar a un ladrón convencional de D&D y mi compañero Jan Cantor se hizo un Ilusionista que debía valerse de "trucos" y utensilios para usar su magia.
Como siempre en Ravenloft ante ambos planeaba el peligro de cualquier acción reprobable captase la atención de los poderes oscuros del Semiplano. Otro de esos detalles que molan.
Sin destripar el argumento demasiado, se nos encargó el revisar que todo estuviese bien en una gran mansión de cara a la próxima llegada de su nuevo dueño, un amigo común del pasado, que la había comprado por poco dinero y planeaba una fiesta de bienvenida en poco tiempo.
El lugar tan solo estaba habitado por la servidumbre que lo acicalaba, pero aún quedaban objetos de los anteriores moradores, una familia que cayó en desgracia.
La partida fue muy divertida. Con muchas escenas únicamente interpretativas la acción fue en crescendo hasta un inesperado final. Apenas hubo "combates" y sí la presencia creciente de elementos de horror sobrenatural.
Un cambio de registro total, nada de dungeons, nada de mapas , el sistema reducido al mínimo, roleo y una gran historia de fondo.
La experiencia solo me refuerza en mi idea de que con una buena historia y un gran master, el juego o el sistema es lo de menos , sobran los "aditivos" y el debate vieja-nueva escuela.
Por momentos miré al otro lado del espejo y pude ver el verdadero espítiru que ha hecho de Ravenloft la gran oportunidad que supone si uno quiere dotar a sus partidas de D&D de un trasfondo inolvidable.
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