viernes, 13 de abril de 2018

El legado de la Piedra de Cristal (sesión 8)



Al grupo se ha sumado un nuevo jugador; ahora somos seis, contando conmigo como DM. Aunque la velocidad del juego, especialmente en combate, se pueda resentir un tanto, la ventaja es que los recursos del grupo aumentan y se minimiza la posibilidad de un accidente  si las tiradas de dados no son propicias.

 El nuevo jugador encarna a  un bárbaro de nivel 3 de la tribu del Alce, la comunidad más damnificada (al menos por lo que saben los personajes) en todo el Valle del Viento Helado por los ataques de Hedrun, la Bruja del Hielo, su ejército de bestias de la tundra y la llegada de un temprano y excepcionalmente duro invierno. 

El bárbaro se une al grupo en el nivel de acceso a la fortaleza de los Veerbeg en el Pico Kelvin, que en este caso está basada en el nivel de acceso a Forge of Fury; the mountain door. (versión para D&D 5ª de Tales of the Yawing Portal). Busca venganza para su pueblo y acabar con las amenazas que han surgido en el Valle. Para ello pretende ayudar al resto en la búsqueda del pasaje que, según la leyenda, cruza la montaña de lado a lado y les permitiría ganar ventaja ante el avance del ejército de la Bruja de Hielo sobre las Diez Ciudades.

El refuerzo llegó en el mejor momento, el grupo casi había agotado sus recursos y, pese al peligro, se decidió a descansar una hora en una de las cámaras cercanas al acceso al complejo subterráneo, donde habían derrotado a los vigías goblins. 

Un gran estruendo de maquinaria resonó en todo el lugar. Los accesos y salidas se cerraron a cal y canto. Probablemente, los enemigos que quedaban con vida habían sellado el lugar, quizás activando las protecciones que en el pasado construyeron los ingenieros enanos. 

Reanudaron la búsqueda y se encontraron una cámara con la estatua de un guerrero enano. En el lugar había una trampa de gas venenoso que activaron al pasar, pero ninguno de los aventureros se vió afectado por suerte.



Encontraron al lugarteniente ogro; el gran Ulfe y sus lobos terribles  esperándoles en sus dependencias. Se desencadenó un duro combate en el umbral de acceso. El bárbaro, en frenética furia soltaba hachazos letales sobre las bestias. Pese a su aguante, finalmente, acabaron con todos los oponentes.

Entre las posesiones del humanoide, encontraron una espada ligera, ropera de manofactura cuidada y cualidad mágica, junto con una poción de escalada y algunas monedas de oro.

Ahora si que debían descansar, pero sus enemigos, en la otra punta de la mazmorra, no se lo iban a poner fácil. Soltaron a la béstia que habían estado criando desde hacía meses para que les diera caza. Cuando llevaban apenas un par de horas de sueño, el temible aullido de una criatura sobrehumana les despertó.
Tras un primer acercamiento en falso, la puerta se hizo trizas. Un remorhaz joven, pero enorme y amenazador se lanzó rápidamente sobre ellos. Inmune al frío y albergando el calor de una forja en sus entrañas, la bestia mágica amenazaba seriamente al maltrecho grupo. Pese a ello, de nuevo gracias a la cooperación de todo el grupo y los certeros ataques, pudieron acabar con la bestia pese a que Caelyn cayó inconsciente.

Poco más dió de si la divertida pero corta sesión; el nivel de acceso está dando de si, puesto que los combates se llevan su tiempo. Pero aún nos queda mazmorreo por delante. Puede que los personajes tengan que profundizar en los niveles inferiores (también basados en los niveles inferiores de Forge of Fury) para conseguir su objetivo.

Ahora los personajes son de nivel 4. Pero ya en el pasado nivel 3, algunos jugadores,  con tablas y experiencia, han elegido el mejor combo para sus clases maximizado habilidades y dotes para un rendimiento en combate muy épico. El bárbaro, por ejemplo, gastando algunos de sus recursos diarios es capaz de asestar golpes de hasta 40 puntos de golpe de daño. Eso si,  arriesgando mucho en su defensa ante contraataques y en sus posibilidades de acertar en los golpes.

 Pero a mi, como DM, me gusta el desafío de encontrar y plantarles delante retos de combate desafiantes y explorar también otras opciones del juego que no sean la fuerza bruta; como la interacción social, la exploración, las trampas, entre otras. 









sábado, 24 de marzo de 2018

El legado de la Piedra de Cristal (sesión 7)



Nueva sesión de la aventura Legacy of the Cristal Shard adaptada D&D 5ª edición.
En esta ocasión los héroes entraron en un complejo subterráneo, la fortaleza de los Veerbeeg, un antiguo bastión de los enanos en lo alto del Pico Kelvin, que más tarde fue habitado por esa clase de gigantes, los Veerveeg, ya desaparecidos y ahora servía como base en la zona a un grupo de cultistas y adoradores de Auril.

Pretendían rescatar allí a algunos cautivos, bárbaros de la Tribu del Alce. Principalmente mujeres y niños, antes de que los crueles cultistas les sacrificasen ante su inclemente deidad. También querían  encontrar un pasaje perdido que, según decían, atravesaba la montaña de lado a lado y les permitiría ganar tiempo y ventaja al avance de Hedrun, la bruja del Hielo y su ejército de bestias de la tundra sobre las Diez Ciudades del Valle del Viento Helado.

En lo alto, en el acceso al complejo un par de goblins despistados ejercían como vigías. Intentaron sorprenderles pero un paso en falso, delató su estratagema. Uno de ellos corrió a dar la alarma. 
El lugar estaba fuertemente defendido desde su frente por aspilleras en las que varios arqueros goblins recibieron al grupo que se se lanzó a la carrera al asalto del lugar.

Pese a cerrar el acceso, Bruenor realizó la gesta de abrir la pesada puerta del lugar. Quizás fue la magia enana que aquel lugar emanaba, lo que le inspiró.

Dentro se desató el combate contra más goblins, a través de una grieta solo sorteada por un frágil puente de cuerdas y más allá, contra los cultistas que alertados salieron a su encuentro. Tras derrotar a todos e interrogar a uno de los supervivientes, supieron que el complejo servía para que el líder del culto, un tal Davrik Fain, criase una bestia mágica que asolaría todo el valle. Le ayudaba un rufián local llamado Rycher, dueño de aquellos felinos que les atacaron en su camino a la cumbre.

También quedaba con vida un ogro, cabecilla de la fuerza de humanoides que colaboraba con los cultistas. El mal siempre tendía a agruparse cuando una fuerza poderosa, fuese Auril, Hedrun o Fain ejercía la suficiente influencia y carisma.
En todo el Valle, enanos, bárbaros de las tribus y los humanos y habitantes de Diez Ciudades solo temían al temprano invierno. Ignorantes de lo que se avecinaba y de como el mal había olido a su presa y la sabía débil y aislada.

Encontraron y liberaron a los cautivos de la Tribu. Ya solo quedaba limpiar el complejo e indagar más profundo hacia los viejos salones enanos donde medraban Rycher, Fain, el cabecilla ogro y una bestia mágica desconocida. 

Decidieron retirarse a intentar reponerse una de las cámaras del complejo antes del asalto final. 
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Poco más dio de si la cosa. Una sesión muy divertida de combate y exploración de una mazmorra a la antigua con un regusto a vieja escuela que incluso dejó al grupo y a mi  con ganas de continuar más con este estilo de juego clásico.

De hecho, para la sesión, sustituí el aburrido dungeon del original, por mi versión del nivel de acceso  de Forge of Fury, la aventura para D&D 3.5 que hace unos meses fue adaptada para D&D 5ª en Tales of the Yawing Portal. Concretamente el nivel es la puerta de la Montaña (the Mountain Door) No conozco el original, pero la adaptación está muy bien y me ahorró el trabajo de inventarme un dungeon. Además con la suerte de que está pensada para un grupo de nivel 3, justo el nivel de los personajes.

El nivel de acceso a Forge of Fury es un nivel peligroso y de ritmo frenético que obliga a los personajes a actuar rápido y que puede hacer que los personajes estén en serias dificultades. En el caso de nuestro grupo de juego tuvieron suerte en el portalón de entrada al desatrancarlo rápido y al cruzar el puente de cuerdas sin tener enemigos al acecho que dificultasen sobrepasar el obstáculo. 

Lo que he leído de los niveles inferiores no me termina de gustar y creo que peca algo de aquella sucesión de encuentros de combate que plagaba muchas aventuras de D&D 3.5.

En 3 horas de juego da tiempo a un par de combates duros, el acceso al complejo lo fue, algo de exploración y un poco de roleo. Pero se pasa, desafortunadamente, volando pese a que los combates se siguen solucionando en D&D 5ª en nivel 3 en un tiempo que personalmente me parece muy adecuado frente a anteriores versiones de D&D.

En mis partidas de D&D 5ª, los personajes suben de nivel simplemente por ir sobreviviendo y avanzando en la historia y la aventura. El sistema es muy cómodo para todos y premia a los personajes por vivir aventuras, sobrevivir y superar retos y desafíos. Esto viene al hilo de los debates actuales sobre el método de entregar experiencia a los jugadores de D&D y el estilo de juego que cada método fomenta. Como jugador de D&D de Dalmau, recuerdo aquellos repartos de monedas, o aquellos posteriores repartos de los px de los mounstros derrotados en 3.5. Divertidos, si. Pero obligaban a un cierto trabajo administrativo que para mi hoy en día no aporta nada.

Creo que la variante que utilizo, además de ser un sistema cómodo, no fomenta algunas actitudes de los personajes y jugadores en pasadas ediciones de D&D que, potencialmente podrían derivar en actitudes no divertidas para el resto de la mesa.


viernes, 23 de febrero de 2018

El legado de la Piedra de Cristal (sesión 6)




Carentes de cualquier ritmo o periodicidad, avanzamos muy lentamente por la campaña Legacy of the cristal Shard tras el parón navideño.

Fue una sesión corta, de unas 3 horas efectivas de juego, en la que, al menos, se abrieron algunas nuevas posibilidades en el hilo de la aventura.

Comentar que algunos de los hechos que acontecen en nuestras sesiones no siguen el guión planteado en el texto original; he incluido, como supongo que haría cualquier DM, algunas modificaciones en el argumento, especialmente en esta parte final,  para acomodar la aventura a nuestro grupo de juego y a mis gustos. Espero que el resultado guste también, claro, a los jugadores. También  espero poder explicar estos cambios con detalle y otros en una futura entrada una vez que terminemos la campaña por si alguien decide arbitrarla.

También puede ser interesante contar entonces cual es mi opinión final sobre la aventura, ya que va cambiando según la vamos jugando y veo como el material que se ofrece al DM y sirve como hilo argumental de las andanzas de los protagonistas, resulta más o menos útil, inspirador o divertido.

Por aquí el resumen de lo acontecido.
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El grupo de héroes se refugió durante la noche en una de las cuevas termales dentro del glacial Evermelt tras su huida del cubil de la Bruja del Hielo y su esquelético compañero dragón reanimado Muertehelada.
Con ellos estaban los supervivientes de la Tribu del Alce que iban a ser sacrificados en nombre de la diosa Auril y a los que afortunádamente, habían rescatado a tiempo.

Su chaman, el viejo Mjenir, les explicó que la Bruja del Hielo era una joven de su tribu llamada Hedrun,  a quien desterraron hace meses por asesinar a su prometido. Desde niña tenía extrañas habilidades mágicas de las que todos recelaban. No les extrañaba que ahora estuviera al servicio de la cruel diosa del invierno Auril y descargase su ira vengativa contra su propia sangre y el resto del Valle.

Para lo que quedaba de la Tribu, hundidos y desmoralizados tras lo sucedido, solo había una opción; reagruparse y buscar asilo y cobijo en las Diez ciudades. 

Una joven druida de la tribu llamada Bodil, que había conseguido escapar a los recientes ataques del clan de la Tribu del Oso, se unió entonces al grupo de aventureros. Parecía convencida de luchar por salvar al Valle de las amenazas recientes aunque ello la separase de sus propios congéneres. No les vendría mal la ayuda a los aventureros tras la desafortunada pérdida de Lorch, el explorador.

Antes de abandonar el glacial en dirección al campamento de la Tribu del Alce, pudieron contemplar sobrecogidos como grandes manadas de bestias salvajes; osos, lobos o incluso monstruosos yetis acudían a la llamada de Hedrun. Auril y su elegida estaban congregando un ejército que amenazaba a todo el Valle.

Al llegar al campamento vieron que había sido atacado. Cultistas de Auril y bestias de la tundra habían asaltado el lugar y secuestrado a algunas mujeres y niños. Al parecer los llevaban a un antiguo bastión enano en el cercano Pico Kelvin y que ahora les servía de guarida. En el campamento aún quedaban unos osos de las nieves y lobos a los que pudieron derrotar y ahuyentar en combate.

La noche se acercaba y, finalmente, la luna llena llegó y con ella se desencadenó la maldición de la licantropía. Terion y a Bruenor comenzaron a retorcerse entre dolores y a transformarse, por primera vez, en hombres rata. Pudieron atarlos y convencer a los bárbaros para que no acabasen con ellos permitiéndoles pasar la noche con ellos. Al fin y al cabo, les habían salvado, y les necesitaban para rescatar a los secuestrados en el Pico de Kelvin

Tras una noche agotadora, llegó la mañana. Sanadora. Terion y Bruenor volvieron a su ser. Pero muy débiles físicamente.
Mandaron a el pequeño halfling Anry y a los supervivientes a avisar en Diez ciudades del peligro que suponía el ejército de la Bruja del Hielo.

Ellos se encaminaron al Pico de Kelvin. En las faldas del risco, encontraron a algunos de los cautivos. Desnudos y congelados a la intemperie. A la manera despiadada e inhumana del Culto a Auril de realizar sacrificios y ofrendas a su cruel diosa. Aquello sobrecogió a los héroes.

Pero aun quedaba algunos cautivos por los que luchar y muchos motivos por los que buscar una venganza.

También según contaban los ancianos, ese viejo baluarte enano ocultaba un pasaje que podría permitir cruzar al otro lado de la montaña sin escalarla ni tener que dar un gran rodeo a pie; como tendrían que hacer las fuerzas de la Bruja del Hielo en su avance hacia Diez Ciudades. Si encontraban el pasaje, puede que llegasen antes, pese a que marchaban ahora con retraso.

Al poco de iniciar la subida, unos felinos blancos similares a tigres primitivos, que parecían estar del lado de los Cultistas y de Auril, les sorprendieron saltándoles encima.
La lucha se desencadenó en el camino y pudieron finalmente derrotar a las criaturas e impedir que una de ellas huyese hasta su cercana guarida.

A la vista se alzaba una columna de humo cercana. Quizás de la vieja guarida enana que buscaban. De ese lugar también se decía que en el pasado,  estuvo habitada por una raza de gigantes, los  Veerbeg que apoyaron la causa del mal en una olvidada guerra en el Valle.
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Poco más que añadir a lo dicho. El material original voy a recortarlo en futuras sesiones para centrarnos, si el libre albedrío de los personajes y jugadores así lo permite,  en la trama más prominente relativa a la situación en el Valle del Viento Helado.








domingo, 3 de diciembre de 2017

El legado de la Piedra de Cristal (sesión 5)



Ahí va el resumen de la última sesión de El Legado de la Piedra de Cristal. 

Como adelanto, uno de los protagonistas fallece y el resto de los héroes acaban escapando para evitar una probable muerte.
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El grupo estaba ante la entrada de Siemprefundido, el glacial y las cuervas termales donde la Tribu del Oso, retenía a un par de docenas de cautivos de la Tribu del Alce. Pretendían rescatarlos antes de que los sacrificasen ante su nueva líder, la Bruja del Hielo.

La joven se apareció ante los héroes ofreciéndoles un pacto. Les dejaría escapar si anunciaban en las Diez Ciudades el dominio y la obligación de pleitesía que debían sus habitantes a su patrona, la cruel diosa Auril. 

Los héroes no escucharon y la Bruja se convirtió en un témpano de hielo que explotó en miles de afiladas cuchillas.

Al entrar en las cuevas, un muro del hielo de origen sobrenatural impedía el acceso por el pasaje principal y el resto de túneles se internaban  en el glacial por peligrosos pasajes.
Eligieron un túnel quebradizo y al poco de avanzar se derrumbó hieriendo a algunos y separando al explorador Lorch del resto del grupo. 

Sus compañeros buscaron otra vía de acceso y salieron al exterior donde, desde una gran chimenea natural, vieron una gigantesca caverna helada donde  la Bruja hablaba con un hombre de la Tribu del Alce que se arrodillaba a sus pies. Desde donde estaban no podían oir nada ni tampoco acceder. A su espalda yacía el esqueleto de un gran dragón semienterrado entre el hielo y la nieve.

Lorch avanzó hasta una salida del túnel y vio otra caverna donde los cautivos estaban ateridos y al borde de la congelación, sin ropa alguna, esperando su sacrificio ritual a manos de un chamán de los del Oso y unas locas guerreras que secundaban sus cánticos con un baile ritual consagrado a Auril.

Lorch intentó entrar en la cueva desde una terraza natural descolgándose sin ser visto, pero hizo mucho ruido al descender por la cuerda y alertó a las guerreras. Fue ensartado por sus flechas y cayó golpeándose con el duro fondo de la caverna. Se desangró rápidamente y murió poco después.

El resto volvieron sobre sus pasos y se lanzaron por un curso de agua que se internaba en el glacial. Pudieron valerse de la magia y las cuerdas para no despeñarse por la catarata a la cual desembocaba el río subterráneo. Llegaron a lo alto de la caverna donde Lorch había caído y atacaron al chamán y a sus furias.

El chamán lanzó potentes descargas mágicas de sonido y truenos y las luchadoras eran veloces y taimadas. Bruenor y Caelyn cayeron,  pero pudieron rehacerse en el cuerpo a cuerpo. Desde la distancia, Terion y Anry acabaron desequilibrando el combate.

Tras ello los héroes estaban muy heridos. Los prisioneros les contaron que la Bruja del hielo, era una joven de su tribu llamada Hedrun que había sido expulsada hacía meses por matar a un joven. El hombre con quien hablaba era su padre. El dragón era Muertehelada, o mas bien, su esqueleto. Lo que quedaba del el, rodeado de hielo, tras la muerte que le dieron Drizzt y sus compañeros hace siglos.

Con un estruendo oyeron lo que no podía ser otra cosa que el dragón no-muerto rompiendo su encierro de hielo y piedra. Parecía que la Bruja contaba con un poderoso aliado.

Los aventureros decidieron huir y salvar al menos a los cautivos aunque dejaron a varios compañeros tras de si, como Hengar, Folnor o el padre de la joven.
Los prisioneros conocían un pasaje que les pondría a salvo de la ira inmediata de la Bruja y su dragón.

El futuro se presentaba muy oscuro. Debían huir de Siemprefundido si querían ponerse a salvo. Ya no había salvación para la Tribu del Alce si no podían quedarse a pasar el invierno protegidos en el glacial. Deberían pedir asilo en Diez ciudades.

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Y así de mal acabo la cosa, una muerte algo rigurosa en la que quizás las guerreras de la caverna debían haber tenido penalizadores contra las tiradas de sigilo de Lorch y algo de mala suerte acabaron con la pérdida del explorador gnomo. Y un combate en el que, tras los combates y desafíos anteriores, la dificultad resultó excesiva. Todo ello desembocó en la huida final de los héroes.

Así es el d20; imprevisible. A veces las cosas se escapan de control. Pero la sesión fue muy divertida y emocionante. No esperaba que fuera tan dramática. 

Al menos con la muerte de Lorch, dejaron atrás el colgante de piedra negra que nublaba el juicio de los personajes desde hacía unos días. Ahora solo les queda solucionar el asuntillo de la licantropía de Bruenor y la de Terion. Es difícil que encuentren algo que les pueda ayudar antes de la cercana luna llena.

La aventura tiene mucho potencial aunque hay que darle elementos que la hagan más oscura y adulta. También incorporar elementos y la reacción de los pnjs y enemigos a las acciones de los protagonistas para hacerla más dinámica.
Al fin y al cabo, los pjs están luchando contra la elegida de una deidad con poder sobre los elementos, el invierno o las tormentas. 

No les será fácil derrotarla en su territorio.


sábado, 18 de noviembre de 2017

El legado de la Piedra de Cristal; Diario de Terion




Terion es uno de los personajes del grupo de héroes que está enfrentándose a la aventura que estoy relatando en las ultimas entradas del blog.  Está algo fastidiado por una pequeña maldición de licantropía que le corroe por dentro y en unos días, si nada lo impide, con la próxima luna llena, veremos su probable transformación en hombre-rata.

Uno de sus grandes sueños es escribir un libro de sus grandes aventuras.

Por ahora, tenemos un diario de su pluma, que con algunas inexactitudes relata sus ultimas peripecias por el Valle del Viento Helado.

Disfrutadlo;

Día 26 de Septiembre:

Hoy no me siento en el mejor estado de salud para escribir, pero cuando salí de Waterdeep, me prometí plasmar en este diario cada una de mis aventuras, para luego poder contarlas como es debido en mi libro.

Desde el encuentro de esta mañana con El Flaco mi fiebre ha ido mejorando, pero pese a la mejora, a estas alturas estoy bastante seguro de haber sido infectado por la maldición de ese malnacido. Así se pudra y arda en el más profundo de los 9 infiernos. La noche de luna llena se acerca, y casi no me quedan dudas de que esa noche voy a sufrir una transformación.

Mitham me ha dicho que no puede ayudarme, pero quizás haya algún chamán, curandero o sanador en la tundra capaz de ayudarme. Debo hablar con Bruenor, sé que puedo hacerle ver la gravedad de la situación, pero también mis posibilidades de librarme de la maldición si sobrevivo a esta primera noche. He leído lo suficiente para saber que con magia divina me puedo deshacer de la licantropía, y es cuestión de tiempo que podamos dar con alguna persona con suficiente poder para ayudarme. Mientras tanto, creo que nuestra mejor opción es que esa misma noche me aten y me vigilen para asegurarse de que todo está bajo control.
Con la vigilancia adecuada, sé que no haré daño a nadie, y después de esa noche, tendremos un mes hasta la próxima luna; tiempo más que suficiente para librarme de esta horrible carga.

Pese a mi fiebre, hoy había mucho que hacer, y el día ha sido una auténtica locura. Hemos podido rescatar a Duvessa Shane, pero en el proceso casi perdemos a Anry, y he temido seriamente por Caylin, que ha sufrido la mordedura de otro de esos hombres-rata. Pero vayamos por partes…

Lorch ha decidido volver a Brynn Shander antes de que cayese la tarde para informarnos de la dirección en la que iban los piratas Luskanitas que vimos abandonando la ciudad poco después de nosotros esta mañana. Este tema no me preocupa muchísimo; parecían dirigirse a Esthaven, pero Hengar sigue esperando nuestra llegada en el bosque, le hemos prometido salir mañana por la mañana en busca de su gente, y pretendo mantener esa promesa. No le libramos de una muerte segura en una estaca para dejarle ahora morir en la tundra.

Después de hablar con Markhan, le hemos hecho ver que los Luskanitas son un verdadero problema, y que otros licántropos podrían estar amenazando la seguridad de la ciudad. Conscientes de la gravedad de la situación, hemos decidido ir a hablar directamente con Duvessa Shane, pero esos desgraciados Luskanitas nos habían tomado la delantera…
Un niño nos entregó una nota cuando nos dirigíamos a la residencia de la portavoz, y en ella, la propia Duvessa nos instaba a quedar en otro lugar más seguro; el salón de consejos de Bryn Shander, dado que ella notaba que estaba en peligro, y era preciso mantener la discreción.
Pero nosotros no supimos ver el peligro… estúpidos y ciegos, no fuimos capaces de ver que estábamos corriendo de cabeza directos a una trampa de los piratas.

Nos emboscaron en el salón. Nos esperaban allí escondidos algunos de los malditos piratas Luskanitas, preparados para acabar con nosotros. Pero pese a nuestra falta de precaución, conseguimos terminar con ellos.
Cada día confío más en las capacidades de mis compañeros; Caylin maneja sus espadas con una destreza sorprendente, Bruenor pese a su constante estado de malhumor, parece tener un grandísimo corazón bajo la armadura, y me ha sacado ya de un par de situaciones de muerte segura, y Lorch y Anry son mucho más de lo que su estatura deja ver.

Conseguimos sacar información a uno de los emboscadores, para saber donde encontrar a Duvessa, y quien podía andar detrás de todo este asunto. El pobre infeliz nos dijo que la tenían presa en las oficinas de Vaelish Gant. Hemos decidido hablar con Markhan antes, y ahora mismo tenemos algo de manga ancha para actuar por el bien de la ciudad; por suerte para Bryn Shander, puesto que las fuerzas de seguridad aquí parecen desbordadas por la situación actual.

Ha sido entonces cuando casi perdemos a Anry. Por segunda vez en el mismo día, nuestra falta de precaución nos ha puesto en grave peligro. Un glifo custodio preparado para freír al primer incauto que se acercara a la oficina ha pillado desprevenido a Anry, y poco después incluso ha caído inconsciente. De nuevo, algunos de los piratas de El Flaco nos esperaban allí, con uno de esos apestosos hombres-rata, e incluso una criatura de una especie que no había visto nunca antes pero de la que sí he leído, usado habitualmente como familiar de usuarios de magia.
Caylin ha sufrido una mordedura del hombre rata que estaba allí custodiando a la portavoz, pero por lo que he podido ver, no ha sufrido de la misma fiebre que me ha afectado a mi tras la mordedura de El Flaco. Quizás este hombre rata no resultaba tan temible, o quizás Caylin es más resistente que yo (lo cual es muy posible); pero lo cierto es que no creo que esté infectada.

Después de liberarla, Duvessa nos ha contado sus sospechas sobre Vaelish Gant, confirmando así las nuestras propias, y poco después todo ha quedado bien claro, cuando en el camino de vuelta al salón de consejos, Vaelish se ha aparecido ante nuestros ojos, básicamente declarándose culpable de esta trama en la ciudad, y amenazando con hacer caer a sus pies al resto de las diez ciudades sin que pudiéramos hacer nada para impedirlo.
Antes de poder lanzarnos encima del muy bastardo, ha desaparecido en un haz de luz mágica, y
sé lo suficiente para darme cuenta de que esa clase de magia no está al alcance de cualquiera. Vaelish Gant esconde unos pocos trucos debajo de la manga, trucos de gran poder… es obvio que debemos andarnos con ojo.

Como dije, el día ha sido una locura, y estoy alargando esta entrada del diario más de lo necesario. Debo descansar, dormir, y recuperar fuerzas. Mañana a primera hora tenemos que salir en busca de Hengar para acompañarle hasta su tribu, aunque antes me gustaría por fin poder echarle un vistazo al cristal negro que adquirí en el mercado poco antes del ataque de El Flaco. La joya cada vez me fascina más, y quiero saber que misterios oculta. Pero tras eso y un buen desayuno, debemos partir, y con suerte encontrar a alguien que pueda ayudarme mientras ayudamos a la Tribu del Alce.

Día 1 de Octubre:

Llevo varios días con ganas de coger la pluma y añadir unas palabras al diario, pero ha sido bastante complicado. ¿Cual es el sentido de llamarlo diario de Terion, si no escribo cada día? Mis crónicas han de ser documentadas a menudo si quiero escribir luego un verdadero éxito de ventas.

Como iba diciendo, estos días han sido complicados. Desde que salimos de Bryn Shander hace 3 noches, el frío ha ido creciendo a cada hora, hasta alcanzar un punto claramente antinatural. En algún momento he pensado que iba a perder la cordura por el frío, que me atenazaba los músculos y penetraba hasta los huesos.
Estábamos acompañando a Hengar hasta el asentamiento de su tribu, tal y como le prometimos. Pero el frío no ha sido nuestro único acompañante en el camino...
Antes de salir de Bryn Shander, algunos de esos malnacidos Luskanitas me intentaron tentar con palabras vacías y envenenadas para unirme a su clan de roedores apestosos. Obviamente sus ofertas han caído en saco roto, ya que mi único interés con ellos es hacerles pagar por lo que me han hecho. Mi respuesta no les ha debido gustar, porque han estado siguiéndonos a una distancia prudencial durante todo nuestro viaje. Pero esta noche hemos solucionado ese pequeño problema…

Pero bueno, me estoy adelantando de nuevo a los acontecimientos, en lugar de ir en orden cronológico como debería; Veamos si soy capaz de poner en su lugar todo lo que quiero escribir esta noche.

Cuando hemos llegado al asentamiento de la Tribu del Alce, la imagen que nos ha dado la bienvenida no era la que esperábamos. Una columna de humo se elevaba en el firmamento, y de una forma que no auguraba nada bueno. Ante nuestros ojos hemos encontrado una aldea desolada y víctima de un ataque reciente.
Aparentemente la Tribu del Oso, vecinos más o menos cercanos de la Tribu del Alce, atacaron la aldea con un despliegue de valentía y ferocidad muy poco habitual en ellos. Probablemente la Reina de Hielo tenga algo que ver en esto. Es difícil estar seguro, pero parece que estos bárbaros están impulsados por algo más que su propia motivación. Sospechan en la Tribu del Alce que hacen uso de brebajes y malas artes para propulsarles al combate, convirtiéndoles en oponentes más feroces y peligrosos de lo normal.

En cualquier caso, esta buena gente nos ha pedido ayuda para poder salvar a los prisioneros que se llevaron, y aunque ha habido un momento preocupante donde una mitad del grupo parecía dispuesta a ayudar, pero la otra mitad parecía más preocupada por otras cosas, hemos dado nuestra palabra para marchar junto a algunos guerreros supervivientes de la tribu, y rescatar a los prisioneros. Por lo que nos han contado, el asentamiento de la Tribu del Oso se encuentra a algo más de medio día de camino de aquí, en un glaciar junto a unas aguas termales.

Sin embargo, antes de hacernos cargo de esto, debíamos hacernos cargo de los Luskanitas que teníamos pegados a las faldas…
He explicado a mis compañeros lo preocupante que era la situación. No sabíamos cuáles eran las intenciones de los piratas, pero sí que podíamos saber que no eran buenas. Si esta gente tenía intención de hacernos daño, solo iba a ser peor dejarlos campar a sus anchas hasta que nos encontraran en un momento en el que estuviésemos más desamparados o débiles.
Todos han parecido ver un razonamiento lógico en mis palabras, y acompañados de Hengar y un explorador de la tribu, les hemos rodeado en el montículo en el que se parapetaban, y hemos acabado con todos ellos. Aun así, hemos pagado un precio por ello.
Bruenor fue mordido durante la refriega, y ahora está infectado también. Temo que de no haber lidiado con ellos esta noche, el resultado hubiese sido peor; no me extrañaría haberme despertado una noche en mitad de la oscuridad, y encontrarme con esas ratas clavando los colmillos a mis compañeros mientras dormían, y ahora sé que eso ya no es una preocupación.
Sin embargo, un nuevo motivo de preocupación resurge…
Tal y como tenía planeado, hablé con Bruenor durante el camino, exponiéndole mis temores respecto a mi primera conversión, y apelando al sentido del deber y la lealtad que yo sé que esconde tras su semblante serio. Durante nuestra charla, quedamos en un plan de acción para la primera noche de luna llena, pero ahora la cosas han cambiado.
Le pedí que me ataran y vigilaran, para asegurarse de que no iba a ser un peligro para el resto del grupo durante la luna llena. Pero ahora él tendrá que ocupar unos cuantos metros de cuerda, al igual que yo. A estas alturas, creo que mis esperanzas con los chamanes de los bárbaros han desaparecido por completo, pero sé que el mismo Bruenor puede ser capaz de librarse de nuestra maldición, si sigue expandiendo sus conocimientos y su poder como clérigo al servicio de Clanggedin. Solo es cuestión de tiempo que él mismo, o alguno de sus contactos sea capaz de ayudarnos. No pierdo la esperanza.

Ahora solo falta una noche más para nuestra conversión, y es necesario que lo tengamos enteramente presente. Pero antes de eso… debemos descansar, y prepararnos para lo que nos espera mañana. Vamos a necesitar de todas nuestras fuerzas para enfrentarnos a los guerreros de la Tribu del Oso.




sábado, 4 de noviembre de 2017

El legado de la Piedra de Cristal (sesión 4)

Hengar, el bárbaro

Por fin pudimos retomar la aventura tras los normales retrasos debidos al inevitable inicio de las enfermedades víricas en colegios y guarderías.

La sesión anterior anda por aqui.

Jugar esta aventura en sesiones poco frecuentes de en torno a las tres horas de duración está haciendo que el avance de la historia se ralentice bastante. Normalmente ya estarían en nivel 3 tras cuatro sesiones. Por ello, probablemente no la juguemos en toda su extensión. Tocará podar la aventura intentando mantener la sustancia de la historia, los momentos más emocionantes y escenas más potentes. Creo que hay partes de las que se puede prescindir.

Otro tema es que para llevar a los personajes al límite con escenas y desafíos más emocionantes,  lo que veo mas recomendable en estos niveles iniciales, es ir minando los recursos del grupo poco a poco puesto que si directamente se enfrentan a un encuentro demasiado difícil se puede encontrar uno con un total party kill indeseado. Más difícil de gestionar cuando los personajes están en una zona remota sin posibilidad de echar mano de aventureros de reemplazo sin saltarse una mínima coherencia en la historia. Eso si, minar los recursos de los personajes poco a poco, exige de cierto tiempo y numero de encuentros, trampas o desafíos.

En D&D 5e y al principio del día, un grupo de aventureros de nivel bajo, está con sus recursos casi a tope, por lo que en esos primeros encuentros es complicado que se produzcan bajas y el encuentro resulte desafiante.


Sin más el resumen de la sesión lleno de spoilers:

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Tras el éxito en Bryn Shander salvando a la ciudad de las maquinaciones de Vaelish Gant y sus secuaces: los piratas de Luskan, por fin podían abandonar la ciudad y cumplir la promesa de ayudar a Hengar, el bárbaro de la Tribu del Alce en su misión. La tundra les esperaba, implacable, al norte.

Antes de iniciar el viaje, algunos de esos piratas de Luskan que aun no habían abandonado la ciudad, hombres-rata algunos, se acercaron al hechicero Terion, afectado por la maldición de la licantropía ofreciéndole unirse a ellos y ayudarle en su "renacer". El hechicero no quiso ni acercarse ni saber nada de ello.

El viaje por la tundra fue mucho más duro de lo esperado. El invierno más duro y crudo había adelantado su llegada de manera sobrenatural y tan solo el bárbaro soportaba difícilmente sus embestidas. Con esa situación, toda su Tribu estaba en peligro sin alimento y expuestos a esas temperaturas sin un refugio a cubierto.
Se cruzaron con manadas de Alces y otros animales salvajes que huían del Norte al que ahora pugnaban a llegar.

Descubrieron que el mismo grupo de piratas de Luskan les seguía desde la distancia con intenciones desconocidas. Quizás veían en Terion, el hechicero, a un posible y poderoso aliado o líder, una vez que se completase la transformación en hombre rata. Quedaban pocos días para la próxima luna llena.

Al llegar al campamento de los bárbaros descubrieron con horror que la Tribu del Oso había atacado. Cuando algunos de sus guerreros estaban en una expedición de caza habían llegado y arrasado el lugar, secuestrando a muchos hombres y mujeres. Al parecer los llevaban a Siempre Fundido, unas cuevas termales en el glacial Reghed, al norte.

Los bárbaros  pidieron su ayuda a los héroes en una expedición de rescate hasta el glacial. Pese a la influencia de la joya de hielo negro que portaba Terion y enturbiaba su juicio y les hacía sentirse más egoístas y avariciosos, aceptaron ayudar a liberar a los cautivos.

Antes de partir decidieron liberarse de sus perseguidores. Al anochecer marcharon  hasta el campamento de los luskanitas. Se habían cobijado en una colina  y sus vigías les vieron acercarse. Se  desencadenó un rápido combate en la oscuridad. 
Acabaron con la oposición pero pagaron un caro peaje; Bruenor, el clérigo enano fue mordido por uno de los hombres rata y la infección se propagaba rápidamente.

Durante la noche arrebataron a Terion la joya de hielo negro, pero tras una discusión, el colgante acabó en manos de Lorch, el explorador gnomo. Algo emponzoñaba la mente de los héroes y les hacía desear con fuerza la posesión del objeto.

Al día siguiente, al alba partieron hacia el glacial junto con una partida de seis norteños de la Tribu del Alce. Hengar y su gúia explorador Folnor, entre ellos.
Folnor les contó como había tenido un encuentro con la bruja del Hielo hacía unos días cuando sus yetis y bestias atacaron su partida de caza.  Les juró que había abatido a la Bruja con un certero disparo de flecha en el centro de su corazón pero que al ir a buscar su cadáver, este se había desvanecido.

Unas horas después, la bruja del hielo, que tenía ojos en todas partes,  lanzó una sobrenatural tormenta contra los héroes que afectó a las fuerzas de los esforzados viajeros.

Al llegar al glacial vieron el campamento de la Tribu del Oso en lo alto. Consiguieron sorprender furtivamente a los vigías y acceder al nivel de las tiendas de los bárbaros.
Allí fue donde un gran guerrero bárbaro desafió al más poderoso de los aventureros en combate singular. Se encaró con Caelyn, la semilefa, pero el resto, poco honrosamente, también le atacaron a la vez
El gigante, en furia berseker, casi tumbó a la guerrera con su gigantesca hacha. Pero fue finalmente abatido por el ataque conjunto del grupo.

El resto de aliados de la Tribu del Alce se les unió. Habían accedido al campamento por otra vía abriendose paso frente a los defensores del lugar.
Donde se encontraban había un gran lago y una cueva que se internaba en las profundidades del glacial en uno de los extremos.
Los cautivos de la Tribu del Alce, no estaban allí, tan solo, junto a la entrada de la cueva,  había un montón de ropas, como si les hubieran obligado a desvestirse antes de internarse en la helada gruta.

Allá abajo les esperaba lo desconocido, pero solo quedaba avanzar y enfrentarse a lo que se les pusiera delante para salvar a los norteños del peligro que amenazaba la supervivencia de toda su Tribu.
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En conclusión, una sesión muy divertida. Pese a mis reticencias iniciales al ser una parte de la historia en que el desarrollo de la misma transcurre de un modo más encarrilado, todos lo pasamos genial.

Uno de los méritos de la sesión fue el diferente tipo de escenas que tuvieron lugar. Hubo roleo en escenas con los hombres-rata o los bárbaros. En el segundo caso, en la escena intentaron conseguir ayuda de los bárbaros para atacar el campamento de los luskanitas. Al final fue una tirada exitosa de la habilidad adecuada la que consiguió un par de hombres de refuerzo aunque inicialmente los bárbaros querían descansar para el viaje hasta el glacial.

Otro tipo de escena fue el enfrentamiento contra los elementos; el tiempo atmosférico y la tormenta sobrenatural convocada por la Bruja del Hielo. Las reglas de exhaustion (no se si se habrá traducido como agotamiento en la reciente edición española) son una manera sencilla que no simplista, de controlar ese tipo de efectos variados de una manera intuitiva.

Respecto a los combates, los dos encuentros; contra los luskanitas y frente a los bárbaros de la Tribu del Oso tuvieron aspectos como la posición elevada de los defensores, la presencia de la oscuridad y la noche o los elementos de cobertura y defensa como alicientes al siempre divertido combate táctico, aunque en el segundo combate, por el número de defensores, no vi necesario el uso del tablero táctico.

Lo dicho, muy divertido, el efecto del hielo negro en el grupo crea suspicacias e incertidumbre, incluso se produjo la lucha en el grupo para quedarse con el objeto que ahora está en manos del jugador que lleva a  Lorch, el gnomo explorador.
Lo impredecible de la cercana luna llena, con dos miembros del grupo infectados, también añade mucha emoción a las próximas sesiones.

La próxima sesión promete bastante, con el acceso de los héroes a las profundidades del glacial en busca de los cautivos y lo desconocido.











miércoles, 27 de septiembre de 2017

El Legado de la Piedra de Cristal (sesión 3)



Ahí va el relato de lo sucedido en la tercera sesión de la aventura. Avisar, como siempre de que hay muchos spoilers si pretendes jugarla.
La sesión anterior anda por AQUÍ.

Al hilo de lo que comentaba uno de los jugadores, señalar que ésta aventura forma parte de The Sundering, un evento global que redefinió el panteón y la historia de los Reinos Olvidados entre el final de la 4ª y la salida de la  5ª de D&D. El evento se fue desgranando en una serie de novelas y en varias aventuras.

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Los héroes se recuperaban de sus heridas cuando se les unió el explorador gnomo Lorch. Había seguido a un grupo de piratas de Luskan que salían de Bryn Shader, al parecer  en dirección a Esthaven con intenciones desconocidas. 

Una vez reunidos de nuevo en la ciudad,  alertaron al alguacil Markhan del peligro y la naturaleza de la amenaza que suponían los licántropos y los piratas luskanitas que plagaban la ciudad. Pese a que por la mañana habían acabado con un par de sus cabecillas; el Flaco y el hobgoblin Marek el espinillas. Había otros lugartenientes como un tal Magnor, y un líder en la sombra del que desconocían su identidad y al que no sabían que  se enfrentarían horas más tarde.

Mientras, algunos integrantes del grupo empezaban a comportarse de manera extraña, avariciosa, egoísta, sombría. Quizás el trozo de hielo negro que portaban estaba afectando su comportamiento. Ello les llevaría incluso a robar  baratijas en el templete, a escondidas de su anfitriona la sacerdotisa Mitham.

A su vez, el hechicero Terion, comenzaba a sentir los efectos de la mordedura del hombre rata. La fiebre y el miedo a la cercana luna llena aumentaba la incertidumbre de  todos. La sacerdotisa no conocía a ningún sanador por la zona capaz de curar esa afección. Les planteó si entré los chamanes de los clanes bárbaros al norte, pudiera haber alguien capaz de ayudar al hechicero.

Fueron en busca de la portavóz de Bryn Shander; Duvessa Shane, a su residencia, pero no estaba allí. Un chiquillo les dio una nota suya en la que les citaba en secreto en el salón de consejos de la ciudad. Al parecer se encontraba en peligro, por ello la discreción.

La reunión secreta resultó ser una trampa. Un hombre rata y varios piratas les esperaban emboscados. Con dificultades superaron a sus oponentes en combate consiguiendo apresar al último de ellos que reveló la ubicación en la que retenían a la portavoz Duvessa. La tenían apresada en las oficinas de Vaelish Gant, un mercader de Waterdeep que llebaba unos meses en la ciudad y había adquirido cierta notoriedad e influencia. El alguacil les pidió que rescatasen a Duvessa  puesto que los guardias de la ciudad estaban superados por los acontecimientos y atemorizados por los hombres rata y los piratas.

En las oficinas de Gant les recibió una trampa, una descarga de rayos ubicada en un glifo custodio en la puerta que casi acabó con el pícaro mediano Anry. Dentro, un hombre rata, un par de piratas y un demonio familiar quásit retenían a la portavóz. En el combate consiguieron acabar con la oposición,resistir los ataques con la mirada del demonio y los mordiscos certeros del humanoide-rata.



Duvessa les reveló que sospechaba que sus captores podían trabajar para Vaelish Gant. Cuando fueron todos a buscarle al Salón del ayuntamiento, este les esperaba en la calle. Desde la lejanía les reconoció el éxito en haber desbaratado sus planes para controlar la ciudad, pero les dijo que se vengaría y que el Valle del Viento Helado y sus restantes nueve ciudades era un lugar muy grande como para que los héroes pudieran frenar sus planes.
Con un gesto mágico desapareció de su vista teleportándose de imprevisto.

Todos se recuperaron durante la noche teniendo sueños premonitorios en los que  la Bruja del Hielo, la joven con una corona de astas de animales que encontraron al llegar al Valle, se les aparecía amenazando con una tormenta implacable y sin fin cayendo sobre el valle.

Los héroes se planteaban ahora cumplir su promesa de acompañar al bárbaro Hengar al norte, para ayudarle a salvar a su Tribu del Alce de los peligros del invierno y de los ataques de la Bruja del Hielo.

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Una sesión muy divertida en la que las tres horas pasaron, desafortunadamente, volando. Mayormente de combate, en la que eché de menos algo más de variedad en los enemigos y un desarrollo más abierto. En esta parte de la trama en la ciudad, la aventura transcurre al estilo más lineal de un adventure path, y da menos sorpresas al DM.
Pero al fin han acabado con los problemas en la ciudad lo que les llevará en la próxima sesión a salir a la tundra en pos de otras misiones, enemigos y desafíos.

Los personajes son ahora de nivel 2 y tienen unos pocos recursos más a su alcance pero el sistema sigue siendo del agrado de todos. Creo que la aventura puede prolongarse hasta nivel 4, lo que nos plantea con qué aventura continuar después.

Un logro de esta partida fue ver el resultado del trabajo previo de ajuste casi meticuloso de la dificultad de los combates según el sistema de generación de encuentros de la guía del DM lo que resultó en combates que resultaron tener una dificultad similar a la que había planeado, pese al factor azar. El día en el mundo de juego abarcó esta sesión y la anterior, unos cuatro combates, lo cual casi acabó con todos los recursos de los personajes, pese a un descanso corto intermedio y un par de curaciones por parte de la sacerdotisa.

lunes, 4 de septiembre de 2017

El legado de la Piedra de Cristal (sesion 2)




Después del parón veraniego pudimos por fin reunirnos para continuar la aventura que publicó WotC en los años del playtest anteriores a la publicación de la edición definitiva de la 5ª versión de D&D

El resumen de la sesión anterior lo podeís encontrar por AQUI.

Esta es la crónica de lo sucedido, con spoilers a tutiplén de la aventura por si vais a jugarla.
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Al grupo de aventureros se les unió su compañero Anry el pícaro mediano que se había retrasado en su llegada a Bryn Shander.

Los eventos anteriores les habían dejado en la puerta Norte de la ciudad, junto a la muralla acompañados de Hengar, el bárbaró . El joven había llegado a la ciudad buscando ayuda para su clan, la Tribu del Alce, pero le habían acusado falsamente de asesinato y debía huir.

Los héroes le prometieron ir con el si les esperaba un día oculto en las colinas cercanas.

De la ciudad salió entonces un carro en dirección al norte con tres rufianes luskanitas que pretendían hacerse pasar por pescadores de trucha lo cual no consiguieron. Algún asunto turbio les llevaba fuera de la ciudad. Por ello,  el gnomo explorador Lorch decidió seguirles durante unas horas para ver a hacia donde se dirigían en realidad.

Al volver a la ciudad vieron como un grupo de lugareños peleaba a puñetazos por un collar engarzado con un extraño mineral de color negro con el  que estaban llegando tallas, piezas y armas provenientes del Valle Enano desde hacía algunas semanas.
Algo antinatural les impulsaba a luchar con avaricia por la posesión del objeto.

Más tarde adquirirían adquirir un collar con piedras de extraño y preciado hielo negro para estudiarlo.

También hablaron con Mithan, una sacerdotisa del dios del sol de la ciudad, quien les dijo que el arpista que buscaban;  Aarun, sospechaba que algunos de los luskanitas que extorsionaban a los comerciantes de la ciudad eran en verdad licántropos; hombres-rata. Para eso había pedido las armas de plata que era lo que llenaba el cajón de suministros que los héroes habían llevado a Bryn Shander desde el Sur, sin conocer su contenido

Avisaron al  alguacil Markham de lo que pasaba y este les instó a hablar con la portavoz de la ciudad; Duvessa Shane y a recoger pruebas de lo que le contaban.

Decidieron ocultar las armas que podían ser vitales para la defensa de la ciudad en el trastero del templete de Mithan. Pero los hombres del Flaco les seguían. Intentaron dejarles atrás pero les alcanzaron y se desencadenó el combate. Acabaron con ellos y con su líder, un gigantesco gran trasgo.

Finalmente llegaron al templo de Mithan y pudieron ocultar las armas plateadas no sin antes hacerse con algunas de ellas para defenderse. 

Pero lo sucedido había llamado la atención del Flaco y algunos de sus hombres quienes buscaban venganza. Cuando los héroes se aventuraron en la plaza del mercado para investigar los objetos con hielo negro fueron asaltados por el matón y sus secuaces.

Flaco se mostró su condición de hombre rata mutando a una forma humanoide híbrida y amenazadora. Se desató el combate en el que tres de los héroes cayeron inconscientes, incluso uno de ellos, el hechicero Terion,  fue mordido por el monstruo rata.
Finalmente, con un último y certero golpe de Bruenor el enano clérigo, los matones que quedaban vivos salieron huyendo.

Fueron asistidos y recuperaron la consciencia y algo de vitalidad.

Por fin el problema de los extorsionadores de Luskan parecía solucionado una vez que que habían acabado con su cabecilla, pero la ciudad y el Valle estaban amenazados por muchos peligros y un insual y temprano invierno.

La ira de Auril no podría ser combatida con la espada...

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Pues una sesión muy divertida en la que hubo bastante interacción social en la ciudad y un par de combates duros para el grupo, especialmente el segundo en que uno de los personajes falló la TS y adquirió la maldición de la licantropía por el mordisco. Será divertido ver que sale de este giro de guión.

El sistema en estos niveles es muy ágil y suelo improvisar algunas decisiones sobre las reglas en situaciones concretas por no detener la partida para buscar en los manuales. Muy en el espíritu de esta edición "rulings not rules". En cualquier caso, no soy bueno memorizando  reglas ni de D&D pese a que es lo que mas juego. El verano ha hecho que vea lo oxidado que estoy con algunas reglas que pueden pasarse por alto y que demuestran las capas del reglamento y como interactúan entre si.

De todos modos, tras un objetivo importante los personajes superaron un hito en la aventura y subieron a nivel 2. Lo cual les permitirá tener más recursos ante lo que se avecina.

Como ya he comentado en ocasiones, prefiero este método de otorgar experiencia a los personajes que premia el superar desafíos, lograr retos y avanzar en la historia antes que el premiar derrotar enemigos algo que no cuadra con el espíritu de este tipo de aventuras.

La aventura en principio es para llegar hasta nivel 3 y los niveles introductorios pasan muy rápido en D&D 5ª  pero al ritmo actual de juego creo que tenemos para unas cuantas divertidas sesiones más.

sábado, 22 de julio de 2017

El legado de la piedra de cristal (sesión 1)



Está complicado eso de reunir un grupo para rolear cuando tienes cierta edad y compromisos. Mi teoría es que mucho aficionado rolero es mas comprador, lector y coleccionista que jugador. Creo que  mucho material de todo ese que se publica de manera abundante y se compra no ve realmente mesa y cría polvo tras su lectura. Al menos a mi me pasa.

Por suerte para darle a D&D es fácil encontrar interesados buscando en las redes sociales roleras.

Decidí dirigir una minicampaña de la época del playtest de D&D 5e  previa a la publicación de los manuales definitivos; el Legado de la Piedra de Cristal.
La aventura Legacy of the crystal Shard es junto a Murder in Baldurs gate una aventura  recomendable alejada del estilo tradicional de mazmorreo asociado al juego y muy unida a un episodio relevante de la historia novelada de los Reinos Olvidados. Me interesa porque como digo esta muy alejada de lo que ofrecen otras aventuras comerciales para el juego y es una buena base sobre la que personalizar y añadir o quitar elementos.

La aventura presenta un formato cercano a el sandbox pero con el desarrollo de las potenciales  tramas detallado de manera similar a la que podría tener un adventure path. Ese formato, para mi todo un acierto, permite mucha mas libertad para los jugadores y diversión para el DM. Todo el escenario tiene mucha mas vida y dinamismo y no depende de la acción o presencia de los jugadores para que la aventura/historia siga su curso. El devenir de la historia, mas allá de los ganchos iniciales es mucho más potente que el que podría desarrollar cualquier DM en respuesta a las acciones de los juegadores, puesto que tambien aparecen detallados los múltiples caminos que tomarán las acciones de los pnjs si los pjs no intervienen.

Como digo, la manera de enfocar el diseño de aventuras de estas dos aventuras me parece todo un descubrimiento, sin llegar a ser nada realmente nuevo sino una nueva manera de combinar lo mejor de varios estilos.
 Mucho mas divertido que un sandbox tradicional o un escenario estático. La sensación de participar en una historia que se desarrolla por si misma con la posibilidad de que los personajes alteren ese desarrollo pero a la vez abriendo nuevos frentes en la misma es una manera brutal de afectar al modo en que se juega una aventura si tocar ningún elemento del sistema.  Realmente parece estar participando en una historia épica en la que los jugadores son unos actores en la misma y que son ellos quienes pueden decidir su grado de implicación con libertad. Como digo, brillante. Una pena que no hayan hecho mas en esta línea.

Al final de la serie de relatos,si tengo tiempo, me extenderé en el formato y presentación de esta aventura y las diferencias con los formatos de las aventuras más habituales en D&D.

Esta es la crónica de lo sucedido en la primera sesión.

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Además de cada cual sus motivos personales, los cuatro aventureros se encaminaban al norte, al inclemente y alejado Valle del Viento Helado en la última caravana comercial que llegaba a Bryn Shander para cumplir una misión que les había encargado una agente arpista en Luskan. Entregar un cajón de suministros en un almacén de la ciudad y esperar el contacto de un tal Aarun.

El viaje había sido duro, y el tiempo inclemente. El invierno más crudo había adelantado su llegada de manera antinatural y había supuesto un duro esfuerzo el alcanzar sus murallas. Su alto doble empalizada se recortaba frente al majestuoso pico de Kelvin, al fondo.

Cuando ya se abrían las pesadas dobles hojas de la puerta de acceso a la fortificada villa fronteriza se desencadenó el caos. Unas bestias de la tundra, jóvenes yetis, estaban atacando a la caravana y el interior de la plaza de acceso  a la ciudad.

Los héroes se les enfrentaron. El explorador gnomo Lorch se separó de grupo y cayó inconsciente a manos de las garras de uno de los monstruos presa de la mala suerte en su defensa. Gracias a la hechicería del semielfo Terion pudieron dormir a las bestias y pasarlas a cuchillo.

Cuando se recuperaban, vieron a una joven en la distancia, impasible ante el frío y la ventisca. Les miraba altiva y desafiante quizás. Vestida de pieles, y con una corona astada. Se desvaneció en un instante.

Al entrar supieron de varios problemas que acuciaban a la ciudad, entre ellos, desapariciones y la extorsión de un grupo de matones de Luskan a los comerciantes de la ciudad. El cabecilla de los matones parecía ser un pirata Luskanita apodado el Flaco.

Entregaron el cargamento en el almacén de Dunavan descubriendo mientas que algunos lugareños les seguían con poca pericia. Supieron de un bárbaro norteño que había sido acusado de asesinato y esperaba su destino encadenado a un poste en la plaza del pueblo. Una gélida noche a la intemperie sería su verdugo.

Hengar, que así se llamaba el norteño, les contó que había sido acusado falsamente, que era inocente de la muerte de un mercader. Había acudido a Bryn Shander para hablar con sus gentes y autoridades y solicitar ayuda para su pueblo. La tribu del alce estaba en peligro amenazada por el inusual y temprano frió y los ataques de las bestias lideradas por una misteriosa mujer a la que llamaban la Bruja del Hielo.

Entregaron el cargamento y visitaron la posada donde paraba el Flaco y sus hombres. Tras un intercambio poco fructífero de pareceres, el Flaco les recomendó que abandonasen la ciudad cuanto antes si no querían colaborar con su grupo de "protectores". Era mas una amenaza que otra cosa.

Decidieron volver a ayudar en la causa del bárbaro e interrogar a la mujer que testificó en su contra. Rápido vieron que su historia no era consistente. Cuando querían llevarla ante el alguacil Markham, los hombres que antes les seguían se les enfrentaron de nuevo.

Eran adoradores secretos de Auril, la cruel deidad del invierno y el frío en los Reinos y parece que deseaban el sacrificio de Hengar para apaciguar su voraz apetito de destrucción. Pero eran tres oponentes muy hábiles luchando en grupo con sus rápidos garrotes y tumbaron a  Lorch, a Bruenor, el clérigo enano y a Catelyn, la guerrera élfica. A todos menos al hechicero Terion quien poco heróicamente, se rindió.

Les encerraron inconscientes en la trastienda del comercio de la falso testigo, menos a Terion quien conservaba su foco arcano y logro conjurar un ruido fuera en la calle para lograr ayuda y que sus captores huyesen.

El resto despertó a las horas en las oficinas de Markham. El alguacil les atendió y escuchó su relato asombrado.

Entonces un almacén estallo en llamas verdes de un extraño fuego alquímico en otro punto de la ciudad. Era otro almacén del mismo dueño; Dunavan. Este les pidió protección para el almacén que aún quedaba en pie y para el cajón de suministros de Aarun.

Pese a ello, decidieron ir a ayudar a Hengar antes de que muriera helado. Consiguieron engañar a los guardias de la ciudad y el gnomo Lorch, liberarle de sus ataduras. Le ocultaron en el almacén pero su dueño y el alguacil fueron a pedirles cuentas buscando al bárbaro. Les habían visto rondando la plaza donde estaba el cautivo.
Le convencieron de que no estaba con ellos pero no completamente. Por la mañana le sacaron de la ciudad oculto en un carromato y fuera de las murallas se planteaban que destino tomar.

El bárbaro les imploraba su ayuda para que su tribu no pereciese, y la ciudad se desmoronaba por la extorsión del Flaco y sus hombres.

Los próximos días eran vitales en el futuro de un par de comunidades del Valle.

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El sistema  creo que gustó a los tres jugadores que no lo conocían en mesa y que habían jugado a 3.5,/Pathfinder anteriormente al demostrar su sencillez y agilidad durante el juego.

Para mi, una sesión redonda, completa y divertida. Llena de lo que me gusta que tenga una partida de rol; misterios, acción, incertidumbre, urgencia, combate, dinamismo,  decisiones morales en un escenario detallado y abierto que permite que sean los aventureros quienes decidan lo buenamente quieran hacer con margen para demostrar si quieren ser héroes, si es que quieren hacer algo.

En el lado negativo, descubrí que los cultistas de Auril eran mucho mas peligrosos de lo que su valor de desafío preveía, doble ataque, más de 30 puntos de vida y ventaja en las tiradas si atacan por parejas les convierten en un oponente demasiado potente para un grupo de cuatro personajes de nivel 1 que aún no se coordinan de manera óptima en combate ni conocen el sistema a fondo. 

Revisando hilos en Rpg.net sobre el tema descubrí que no soy el único que se ha dado cuenta. Un detalle a tener en cuenta. Eso y la mala suerte de sus tiradas y mi buena suerte tirando por los oponentes durante toda la sesión fue lo que acabó con 3 de los 4 pjs inconscientes tirando salvaciones contra muerte.

Veremos que deciden hacer en la próxima sesión. La aventura promete.