lunes, 4 de diciembre de 2017

El desafío de los 30 días, día4. Falsear tiradas



Permitidme una reglexión previa, creo que este "desafío" tiene algo de contar aburridas batallitas propias, medirse las colecciónes frikis o afearle un poco al vecino su manera de jugar.

Es cierto que se tocan temas que podrían generar cierta polémica si fueran planteados en redes sociales, pero en el blog de cada cual no deja de quedar como;  "yo prefiero el color azul", o " a mi me gusta jugar con tablero de casillas", "no sabe usted quien soy yo, que llevo jugando desde el año 1974".

Quizás muy poco aporte para el lector.

Los juegos de rol son un pasatiempo que puede afrontarse desde diversos enfoques y el consenso que elija cada mesa y el grupo de jugadores siempre será la mejor manera de jugar.

 No hay una receta exacta para cocinar la diversión, pero si para los huevos benedictine; El agua tiene que estar caliente pero sin llegar a hervir: tres minutos a 80 ºC servirán para coagular la clara externa sin cocinar la yema.  Eso es así. No hay discusión posible. Si lo haces de otra manera, te saldrá mal.

Creo que, probablemente, repetiré el corolario anterior unas cuantas veces más a lo largo de estos 30 días. Perdonadme el ser pesado, es que soy un señor mayor con sus cosas y dolores.

En fin, continuando esta serie de anécdotas biográficas de dudoso interés;

4.-¿Falseas o has falseado tiradas como director de forma puntual? ¿qué opinas de quienes lo hacen?

No llevo mucho en el hobbie, y casi siempre he jugado con amigos cercanos.  Algunas veces en el pasado si que lo he hecho, creo recordar. Pero puede que más a su favor, para evitarles los rigores de un combate que se me había ido de las manos, por excesivamente complicado.
Otras veces no he falseado tiradas, sino que he aumentado los puntos de golpe de los enemigos para que presenten una oposición mas decente contra los personajes y más emocionante y divertida para los jugadores.

El sistema d20 asociado a Dungeons & Dragons y similares es bastante aleatorio e imprevisible y cuando tiras tras la pantalla, se me ocurría falsear tiradas para aumentar la diversión y la emoción.

Pero, llevándome la contraria a mi mismo, gracias a las redes sociales y a leer mas juegos, desde que me convertí en un señor y coleccionista a la fuerza, descubrí las virtudes de tirar en abierto, frente a los jugadores, dejando que el azar y los dados decidan. Sigue habiendo resultados azarosos muy injustos, pero me evito la carga de tener que decidir yo el desenlace de las acciones locas de los jugadores.
También creo que todos los jugadores sienten que el juego es más "justo" en el sentido en que solo los dados deciden si por ejemplo ese dragón acierta con su llamarada en el centro del pecho del paladín (al que todos odian). Mi planteamiento está más cerca en este sentido de los juegos de mesa y de miniaturas de los que D&D es directo heredero.

La verdad es que para un DM que quiera alterar el curso de las partidas no es necesario tampoco falsear tiradas, hay muchas maneras para "forzar" que la ficción siga un camino prediseñado o lineal o encarrilado, pero eso les roba algo de la diversión de elegir a los jugadores (hay a quien les gusta, ojo) y a sus personajes para escoger su camino, y que sean sus acciones las que desarrollan el hilo que tomará la historia.

Como digo, ya no tiro tras la pantalla, lo hago en abierto,  y  me mola ver los caminos caprichosos que decide el azar para la ficción que desarrolla en la mesa. En otro sentido, sigo eligiendo aventuras tradicionales en las que los personajes no deben salirse de la trama y deben aceptar el contrato social de jugar lo que les pongo delante. Lo que gano por un lado, se lo quito por el otro.

Sobre los jugadores y directores que deciden hacerlo, pues lo que decía antes, que cada cual juegue como quiera. Respeto.
La verdad, no me gustaría saber que mi DM trampea tiradas, pero aun que no lo hiciera, eso no quiere decir que no trampea el desarrollo de la historia. Por lo que estaría en las mismas.

Cada vez creo mas que los personajes y los jugadores deben tener más libertad en el sentido de elegir qué historia quieren que sus personajes vivan. Eso es algo en lo que el rol tradicional y la preparación habitual de las partidas y campañas todavía cojea en gran parte. Es imposible estar preparado ante todos los eventuales caminos que podría elegir un grupo de varios personajes con total libertad y sin dejarse llevar por los ganchos que se les plantean delante.

Creo que los sistemas indies y los  juegos de rol más narrativos, como los PbtA o FATE, con sus livianas reglas, ofrecen mucha más libertad en ese sentido. La cuestión es el costo de esa manera de afrontar el juego, que en algunos momentos, puede ser poco satisfactoria en otros aspectos, comparándolo con el rol tradicional. Lo que ganas por un lado, lo pierdes por otro.

Así es la vida, no hay manera de encontrar el puto juego perfecto.


-(DM pensando): me ha salido un 1 pero le tengo manía a Pedrito.-
-¡TE GOLPEA! ¡Tira Salvación contra Muertehh eheh-he-he jejej!
-perdón, no me río, es tos.


2 comentarios:

Carlos de la Cruz dijo...

El juego perfecto no existe. Si así fuera, todos lo estaríamos jugando ;).

Coincidimos en que las tiradas en abierto, para que las vean todos los jugadores, es una tendencia a la que se coge gusto con los años. Y claro, también es lo que les digo a los jugadores: ¿para qué voy a falsear las tiradas? ¡Total, yo siempre tengo más orcos!

Bester B dijo...

Sin duda, el DJ tiene muchas y mejores herramientas para enfocar la aventura hacia donde quiera ;)