lunes, 25 de febrero de 2013

Homeland: ¿una serie sobrevalorada?



Tras varios días de capítulo/s diarios por fin he acabado la segunda temporada de Homeland,  la serie  ficción ultrarrecomendada y multipremiada basada en una serie israelí que en Septiembre iniciará su tercera temporada.
¿Merece la pena el camino y el tiempo empleado en verla? Pues si y no. En general es una serie de calidad, entretenida, con suspense, adictiva  y muy buenas interpretaciones pero también tiene carencias que van apareciendo  conforme se incrementa el número de episodios.
La historia del marine ¿terrorista?  se alarga sobremanera por el éxito de la serie incorporando cada vez más elementos poco creíbles y de drama folletinesco familiar.
En la segunda temporada especialmente, los protagonistas se gustan y sobreactúan, la historia flojea, es algo tramposa con el espectador  , tiene inconsistencias pese al prometedor inicio.
La cosa va de más a menos desde el inicio. Y todo pese a los interrogantes que se abren tras el desenlace sorpresivo de la segunda temporada que es una de las pocas opciones  que supongo les quedaban a los guionistas de alargar el suspense y asegurarse una nueva temporada de trabajo. Debe ser  el problema de estirar una premisa que no da para mucho haciéndola cada vez menos creíble y más tontorrona.
Ignoro cómo ha sucedido en este caso  y puede que me equivoque, pero el devenir de una historia no debería decidirse por los datos de audiencia. Da la sensación que el planteamiento original no estaba pensado para tantos episodios por lo cual aquí nos enfrentamos a tramas familiares aburridas e irrelevantes, secundarios que no desaparecen pese a su poco peso y un excesivo protagonismo  de la relación de la pareja de protagonistas aún a costa de la credibilidad del conjunto.
En conclusión, una primera temporada muy adictiva y bien llevada se ve continuada por una secuela menos acertada, con más relleno y una trama menos sólida que solo hace que empañar el conjunto. En este caso, para mi,  si se hace bueno el dicho sobre las segundas partes.
No es tan buena como la pintan y quizás destaque más entre todas las medianías que se emiten hoy en día.



lunes, 18 de febrero de 2013

City Of Horror





Hace un par de semanas pude probar este curioso juego de mesa de ambientación y temática zombi.
Al parecer es una nueva versión o republicación de un antiguo juego de éxito ya descatalogado llamado Mall of Horror que Asmodee ha publicado en castellano.
Por lo que leo en algunos foros algunas reglas son ligeramente diferentes. No puedo opinar sobre el original porque no lo he probado.

En el juego nos situamos en una ciudad que está siendo tomada por los zombies. Cada jugador maneja a varios personajes, cada uno de los cuales posee diferentes habilidades.
El objetivo de cada  jugador es que sobreviva el mayor número de sus personajes a toda una noche en la ciudad  tras la cual, un helicóptero de salvamento evacuará a aquellos personajes que hayan conseguido vacunarse contra el virus zombie. El resto de personajes no puntuará.
Curiosamente para un juego de zombies, no se puede intentar combatir contra los zombis. Lo único que nuestros personajes pueden hacer es intentar ocultarse de los mismos en las localizaciones que salpican la ciudad. Como en cada localización solo cabe un número predeterminado de jugadores aquellos que no puedan ocultarse irán a parar al centro de la ciudad, donde los zombies pueden eliminarte.
Según va avanzando la noche los zombis van entrando en los refugios momento en el que para elegir al personaje que es devorado por los mismos entre todos los que alberga cada lugar, tienen lugar votaciones al más puro estilo Gran hermano. Algo bastante delirante. Todo sea dicho.

El juego no me terminó de gustar, tiene algunos puntos graciosos, un sistema simple que tan solo la primera partida hará un poco lento el juego, y un espíritu bastante malrollero competitivo que hará que los piques y el mal rollo afloren ya que es lo único que fomenta el juego: la competición entre los jugadores ya que  no hay manera de luchar contra los zombis (excepto con unas escasas cartas que suelen servir para intentar sobornar o aliarse con otros jugadores en contra de terceros)
Para ese tipo de grupos a los que les guste esa dinámica de puteo mutuo, será muy divertido. Para mi y algunos de los jugadores que se sentaron en mi mesa,  no lo fue tanto.
Si el juego incentivase otra cosa que no fuese el pique entre jugadores...