miércoles, 5 de septiembre de 2012

Enrique VIII


Enrique VIII_Teatros del Canal


Gracias a mi pareja , que es una gran aficionada puedo disfrutar de vez en cuando del teatro. Yo ni soy  ni aficionado ni entendido y me cuesta plantarme ante un escenario que muchas veces no sufre cambio alguno y en el que buenos actores (no cómo los de la TV) intercambian sesudos diálogos y a veces gestos histríonicos.

Soy de una generación que se ha educado con el cine y el videoclip  con la urgencia en el desarrollo de la acción como motor de la atención.De vez en cuando me demuestran que existen otras maneras.

Por suerte me convencieron para ir a ver Enrique VIII, que se representa hasta finales de mes de Septiembre en los teatros del Canal en Madrid.
Digo por suerte, porque  obviamente me encantó y la disfruté una vez que me sumergí en ella y os la recomiendo encarecidamente. (nosotros pudimos acogernos  a una oferta de entradas a 10 euros).

La obra narra hechos históricos y un momento político y religioso en Inglaterra que cambió el devenir de la Europa de la época según la interpretación de Shakespeare.
Ni que decir que la historia bien podría ser una de las intrigas que acontecen en "Canción de Fuego y Hielo" como ya atestigua el hecho de que Martin se basase en intrigas históricas acaecidas en Inglaterra en otra época para construir su interminable saga.
Desde luego aquí los personajes y sus interpretaciones son mucho mejores que en una novela de fantasía y asistimos a ellas ante nuestros ojos: El Cardenal Wolsey , el duque de Buckingham , Catalina de Aragón, Ana Bolena, el Arzobispo de Canterbury o el mismo rey Enrique VIII se encarnan ante el espectador en un montaje sobrio escénicamente pero de gran calidad interpretativa que te atrapa desde el principio hasta el final. El ritmo no es lento precisamente , pues las escenas se suceden bastante vertiginósamente, cómo los diálogos y hacia el final la cosa puede llegar a minar al espectador menos acostumbrado. Son casi 2 horas de representación que se pasan volando.


Solo puedo recomendárosla aunque no seáis aficionados al teatro.

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