lunes, 5 de abril de 2010

La horda de la mano roja XV


El grupo de los aventureros se enfrentó a la guarnición de la horda que bloqueaba el camino de Rhest.
La fortificación estaba repleta de gran trasgos y lobos huargos. Desde el tejado y protegidos por conjuros de silencio el grupo preparó su táctica.Bloquearon algunas salidas y atacaron desde las trampillas del tejado. Los disparos furtivos de Kurt iniciaron la lucha y las descargas de rayos de Ferrante tumbaron a numerosos enemigos. En la retaguardia la exploradora Jill disparaba a los gran trasgos mientras Galvan , el clérigo invocaba un arma espiritual para acabar con los oponentes.
La lucha fue visto y no visto para los de la horda que poco pudieron hacer excepto salir huyendo siendo abatidos a distancia. El grupo en combate demostró que era implacable.

Destruyeron el fuerte y retomaron el camino hacia Rhest. Allí buscaban información sobre los orbes del destino. Información que pudiese aclarar como destruirlos.También sabían que una fuerza de la horda se había asentado en la antigua ciudad de Rhest con intenciones desconocidas.

Se internaron en los pantanos negros y allí tropezaron con una temible bestia infernal .Similar a un dragón verde salió de imprevisto de entre la maleza para atacar con fiereza al grupo.Despedía ácido por las fauces y los golpes de sus puntiagudas  alas eran mortales. Por suerte el grupo pudo acabar con él antes de que les hiriese de gravedad.

En ese mismo claro fueron asaltados por los elfos salvajes de los pantanos ; los Tiri Kitor. Les llevaron ante su portavoz Telara cantaestrellas quien les habló de la amenaza que se estaba alzando en los pantanos. Al parecer estas bestias infernales campaban en los pantanos y parecían proceder del lago y de la ciudad de Rhest. Allí una fuerza liderada por un gran trasgo explorador y un dragon negro había puesto bajo su mando a los hombres lagarto del lugar.

Los elfos no podían hacer nada por ayudar al valle del Elsir si no se destruía la amenaza de Rhest.Su atención estaba centrada en protegerse de la nueva amenaza.

Y hacia allí se encaminaron los héroes. En el gigantesco lago estaba medio sepultada por las aguas la otrora majestuosa ciudad de Rhest .Protegidos por una invisibilidad mágica se dirigieron hasta el edificio central del antiguo ayuntamiento donde seguramente podrían encontrar y acabar con los oponentes más peligrosos.

Se detuvieron en las cercanias del edificio pues solo en el tejado del lugar campaban seis grandes ogros amenazadores.
Parecía que el asalto al lugar iba a ser muy peligroso.
Se detuvieron a planificar su estrategia pues la línea que separaba el éxito y la heroicidad con  el fracaso y la muerte era una línea muy delgada que no querían sobrepasar.