martes, 10 de noviembre de 2009

Campaña en el valle del Elsir XIII



Ante el puente del desfiladero de la calavera decidieron que lo destruirían y que volverían a Drellin a avisar del inminente peligro que se avecinaba.

El sabio Asmodeus y el explorador Jorr habían sido interceptados por un grupo de mounstros de la horda de la mano roja y al parecer los retenían en la torre de Vraath.

Todo eso lo sabían gracias a el hechicero Belios quién llevaba siguiendo al grupo desde Helgor intentando que le entregasen el orbe para que su orden arcana pudiera investigarlo.

Destruyeron el viejo puente eneno gracias a la magía divina del clérigo Galvan y retomaron el camino de vuelta.

La torre estaba ocupada por un pequeño grupo de gran trasgos comandados ésta vez por dos colosales humanoides de dos cabezas . Dos ettins que esgrimían dos gigantescos garrotes cada uno.

La intención fue asaltar la torre protegidos por conjuros de invisibilidad pero estaba claro que no era la noche para intentar ser silencioso, varios de los héroes hicieron tanto ruido que alertaron a los guardias de las almenas y a los gigantescos ettins quienes ccontaban con cuatro orejas y poseían un agudo sentido del oído.

La inevitable lucha se desencadenó pero no como esperaban los héroes que quedaron separados dejando al hechicero a su suerte frente a uno de los ettins.
Ésto fue casi fatal para Ferrante , quién aliado con la diosa fortuna, escapó de milagro de caer fulminado de un solo asalto.

Aún así no se libró de ser el primero en caer inconsciente frente a los brutales golpes de la bestia hasta que Galvan pudo alcanzarle y recuperarle con una de las cargas del Bastón de Vida que habían conseguido en la cámara de Amery Vraath.

Mientras Jill y Kurt probaban suerte con los arcos desde lo alto de las almenas, donde era difícil dañar a las gigantescas moles.

Galvan estuvo también a punto de caer en su afán de recorrer el campo de batalla curando a cuantos pudiera pero finalmente la lucha se decantó del lado del grupo.

Desgraciadamente solo Asmodeus estaba con vida pues el explorador Jorr había sido asesinado vilmente por las bestias en el patio de la torre.

Los héroes pudieron por fin curar sus heridas y empezaron a prepararse para llegar a Drellin.

El pueblo estaba en peligro pues habían visto hacía unas horas como una gigantesca bestia alada de tres cabezas , se dirigía hacia allí...


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