martes, 30 de junio de 2009

Campaña de Haven X


La mejor opción parecía alejarse del PuaPáramo , en las horas que llevaban allí había demostrado ser un lugar demasiado peligroso.

Decidieron descansar y partir hacia el norte hacia Drellin la mañana siguiente , pero la noche aún depararía algunas sorpresas.


Galvan fue acosado por un sueño en el que veía como unos gran trasgos se habían hecho con un Orbe , al despertarse vio como un tatuaje de un sol en llamas había salido en su antebrazo y sentía una necesidad imperiosa de tocar el Orbe. Al final pudo resistir, como hizo unas horas después Ferrante, quien también se vió acosado por visiones en sueños y despertó con el mismo tatuaje en el brazo.

Para terminar la noche descrubrieron que Belios, un misterioso y algo excentrico hechicero enviado por el círculo de hechicería les estaba siguiendo desde Helgor al parecer interesado en que Ferrante llevase el Orbe a la torre de hechiceria para que allí pudiesen investigarlo, o al menos eso decía.


Iniciaron el camino a Drellin , encontraron una caravana atacada por gran trasgos con un hombre aun vivo pero renunciaron a perseguir a los atacantes , se cruzaron con una compañia mercenaria de enanos que se dirigían a los Baluartes de PuñoMartillo y a quienes ayudaron con la magia curativa de Benlock.


Al final del día y cuando ya se adivinaba su destino en el horizonte fueron emboscados por un numeroso grupo de Gran Trasgos , canes del Infierno y un peligroso Clérigo , todos ellos pertenecientes a la horda de la mano roja.


El combate resultó complicado pues atacaron desde ambos lados del camino y el clérigo mientras era aún invisible invocó otro perro infernal tras los compañeros.


Pese a ello los certeros golpes de Benlock y su montura de Paladín y los ataques furtivos de Kurt fueron poco a poco tumbando enemigos.Mientras Ferrante se escabulló del combate para ponerse a distancia haciéndose invisible y Galvan intentó rodearlos pero su caballo se negaba a subir una empinada cuesta por lo que convocó un águila celestial para que atacase a sus enemigos.


Ferrante acabó con el conjurador rival con sus proyectiles mágicos y mientras convocó un hechizo de vuelo para atacar desde el aire con esferas en llamas a los gran trasgos del suelo.

Kurt y Benlock estaban rodeados por numerosos enemigos quienes intentaban rodearles pero sus golpes no eran en exceso peligrosos, iban siendo vencidos uno a uno.

Ferrante fue alcanzado por certeras flechas en la cabeza y a punto estuvo de caer inconsciente, pero se recupero con una pócima curativa.

Tras unos golpes más todos los gran trasgos, incluido su sargento fueron eliminados .No quedó ninguno vivo para sacarle información sobre esa misteriosa mano roja y el motivo de los ataques a los caminos y ciudades.


Cuando ya caía la noche llegaron a Drellin, los caminos de entrada y salida estaban vigilados por la milicia local quienes les indicaron una posada donde podrían pasar la noche.


El día siguiente podrían iniciar su búsqueda de Asmodeus y aclarar muchas de las cuestiones que les preocupaban...

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