miércoles, 17 de septiembre de 2008

Ayer...









Ayer...

Buscando una raíz,
me detuve en un puente,
Pequeñas centellas aparecían de la nada.
El río,
eterno fluir,
se empeñó en ser espejo de la Luna, provocando mágico acontecimiento;
Se me antojó,
caprichoso en mi reflexión,
Que las aguas siempre en rápido movimiento
buscaron un lugar iluminado para dejarse ver.
Aquellos destellos gnósticos,
mirada fortuita,
suerte de azar,
no fueron más que mis ojos,
empeñándose en ver
ecos de días pasados.
Espejismos,
Lugares en los que nunca estuve...

Hadas
al galope
de luciérnagas.

2 comentarios:

Bester dijo...

muy buena...me gusta...

felicidades...se ve que tanto tiempo ocioso está haciendo de tí cada vez un mejor escritor.jeje..(es bromaaaa.....)

esta claro que la pala , la hormigonera y el duro trabajar al sol son los antagonistas naturales del lirismo...jaja

a ver si sigues iluminando con tu verbo ágil este humilde espacio...

Darko. dijo...

Mi presencia siempre es constante en aqueste, tu parnaso de tormentosas ideas.
Pero el hado inspirador, me visita veces contadas a lo largo del mes y aunque muchas veces escribiría sin tener nada que decir,opto por el hermético silencio en pos de que no decaiga el nivel,prestigio,exigencia y clase de tu reducto.

Con respecto al pico y la pala, más de uno que aún sigue cavando,aún estando en un agujero...


chaluditoch guapoch...