jueves, 24 de julio de 2008

La rana y el beso

Igual le besó porque pensaba que la fea rana se iba a transformar en el príncipe de Bekelaer, caballo incluído...lo cierto es que después del beso aquella rana seguía mirándola con ojos de merluzo con su coronita dorada.
Puso cara de circunstancias y se marchó en busca de una charca donde meditar.Tampoco era mal rana, una cosa normal.

2 comentarios:

Jody dijo...

Es lo que tiene el ser una rana que se pasea con corona, que luego esperan de ti más de lo que estás dispuesta a dar... y oye, no están los tiempos para ir haciéndote cargo de la primera que te besa y te pone ojitos...

Bester dijo...

jjaja....

..pues también es verdad...y además si no le gusta que le den a la de las medias..ella se lo pierde,,,,