viernes, 4 de julio de 2008

El Anciano...





La situación era más propia de un relato barato de terror que de las vacaciones en la campiña gallega de un escritor en horas bajas ; pero la vieja pronto estaría sobre él dispuesta a hacerle un siete en la chaqueta y todo lo que hubiese tras ella, incluida su rosada y tierna carne, con aquellas gigantescas tijeras mas propias del país de Brobdingnag .

Todo aquello era desafortunadamente tan real como descabellado .Debía hacer algo...y debía hacerlo rápido...
Inconscientemente retrocedió un par de pasos tratando de alejarse de semejante visión cuando , sin poder evitarlo tropezó con algo en el suelo entre las sombras , pasando a retroceder a gran velocidad y trastabillado.....el tiempo pareció estirarse cuando pudo observar cómo comenzaba a perder estabilidad, la vieja se acercaba con los ojos inyectados en sangre abriendo y cerrando su instrumento de caza, los pajarillos del patio se volvían atónitos para contemplar fascinados todo lo que acontecía y el golpe se antojaba ya inevitable ..y así fué cuando se encontraron sus posaderas y el duro suelo bruscamente...en el acto sintió como los pequeños cristales del frasco del escarabajo "no-muerto" tomarón lugar directamente sobre su piel....

...momento en el cuál no pudo menos que recordar con agrado la cantidad de alcohol anestesiante que corría por sus venas...al menos era capaz de soportar eso como un hombre-se congratuló.
Una vez con su mejilla y cuerpo dolorosamente apoyados contra el suelo pudo contemplar varias cosas simultáneamente (como si le hubiese sido entregado algún don místico de visón verdadera) y todas igualmente preocupantes....
...las alpargatas rosas de la vieja se encontraban muy próximas, lo que daba a entender que su dueña también lo estaba...

..junto con las alpargatas y la vieja seguramente estarían las tijeras gigantes...

...y tercero y más inquietante..mientras el escarabajo (joder con el muerto !!) ponía pies en polvorosa alejándose de él velozmente poniéndose a salvo , pudo ver claramente el motivo de su tropiezo....a unos metros de donde él estaba yacía el cuerpo inerte y desnudo de un anciano...al que instantáneamente reconoció como su antiguo mentor, el viejo Foyle, tendido en el suelo con expresión inmovil quizás muerto ya o quizás apunto de estarlo....

Desde luego que aquello podía pasar por normal en esta suma de incongruencias si no fuese porque hace cinco años el anciano fué enterrado solemnemente trás un súbito ataque al corazón en Londres , lo cual fué motivo de luto y gran pesar entre todos los caballeros del club Diógenes...

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