miércoles, 10 de enero de 2007

El parlanchín


Que recordase llevaba ya mucho tiempo sin hablar con nadie... a menudo se decía que seguro era una casualidad..una tonta coincidencia.Todos los días se levantaba antes que su esposa y salía a sigilosamente de la casa para no despertarla....recorría de puntillas la escalera para no molestar a los vecinos,cerraba con mesura la portezuela del inmueble.
Apenas intercambiaba miradas con el resto de pasajeros del tren o autobús.... o lo que tocase aquel día para llegar al trabajo,incluso se decía que había poco de lo que los demás contaban que le interesase...prefería dejarse llevar por sus pensamientos contemplando el paisaje...
Con una leve inclinación de cabeza saludaba al resto de compañeros al llegar a la fábrica y ocupaba su puesto,"no eran como él"-se decía.
Comía rápido sin apenas tiempo para intercambiar unas risas forzadas con el resto...
La tarde solía pasar como entre sueños,fugaz y tranquila, como la del día anterior,y el anterior...
Solía volver a su casa distraído , oyendo música en el mp3 que pidió en la carta a los reyes....no recordaba haberle contado sus deseos de tener uno de esos cacharritos a ningún familiar directo...-¿cómo habrían podido adivinarlo?
Leía algo tranquilamente junto a la mesita de la cocina, y cuando quería darse cuenta ,era tarde y ella ya estaba dormida en el cuarto..
Con la luz apagada se cambiaba y le parecía atisbar la visión de una gran verdad que le apresaba el estómago...la sensación era pasajera frecuentemente y pronto se olvidaba de ello y se sumergía en el silencioso mundo de los sueños...
Hoy no recordaba haber intercambiado ninguna palabra con otro ser humano, aunque ayer tampoco lo recordaba...de hecho...le costaba pensar en algo que le gustase decirle a alguien...
...Será tan solo una tontería- se decía...

-mañana saludaré al conductor del autobús-y me cercioraré de que no sucede nada raro...

La mañana siguiente solo recordó haberlo intentado inúltilmente durante unos segundos antes de lanzarse por la ventanilla del autobús en pleno ataque de angustia...y , desgraciadamente ,seccionarse las cuerdas vocales con el cristal de emergencia...

"Una lástima" le repetían sus más allegados en el hospital


...aunque el parlanchín jamás echó de menos aquella estúpida e inservible facultad humana en el resto de su sigilosa existencia en el mundo.


-No lo necesito-se repetía para sí.

No hay comentarios: